La baja ocupación en pequeños hoteles del centro de Playa del Carmen ha encendido las alertas entre empresarios y comerciantes, luego de que algunos establecimientos reportaran niveles de entre 18% y 30% durante las últimas semanas. Ante este panorama, el sector local apuesta por festivales gastronómicos y musicales para atraer visitantes, incentivar el consumo y sostener la actividad económica durante la temporada baja.
La desaceleración no solo afecta a los negocios de hospedaje independiente, sino también a restaurantes, comercios y artesanos que dependen del movimiento turístico en la zona urbana.
Como parte de las estrategias para enfrentar esta situación, empresarios, representantes del sector gastronómico y autoridades municipales de Turismo impulsan actividades culturales y culinarias para atraer tanto a residentes como a visitantes nacionales y extranjeros.
Una de las iniciativas es el Festival Playa Spice 2026, programado del 1 de octubre al 15 de noviembre. Durante este periodo, restaurantes participantes ofrecerán menús especiales y promociones con el propósito de incentivar el consumo en los establecimientos locales.
A esta estrategia se suma la tercera edición del Festival de Jazz de Playa del Carmen 2026, con presentaciones musicales en distintos escenarios del corazón turístico. La propuesta busca ampliar la oferta de entretenimiento y generar mayor afluencia de visitantes mediante actividades culturales.
Empresarios esperan repunte en invierno
Aunque la baja ocupación representa un desafío para los negocios del centro, las expectativas del sector apuntan a una recuperación durante la temporada invernal, tradicionalmente una de las etapas de mayor actividad turística en la Riviera Maya.
Las proyecciones mencionadas por el sector sitúan la ocupación hotelera regional entre 72% y 85% hacia el cierre del año, con estimaciones de entre 90% y 95% durante la semana de Navidad y Año Nuevo.
Estas cifras corresponden a previsiones y no a resultados confirmados. Su cumplimiento dependerá del comportamiento de la demanda turística durante los próximos meses.
Mientras llega la temporada alta, los festivales representan una alternativa para mantener el flujo de consumidores en Playa del Carmen y apoyar a los negocios que resienten la disminución de visitantes. El reto será convertir estas actividades en una oportunidad de consumo para el comercio local y no limitar sus beneficios a los grandes establecimientos turísticos.


