Michoacán.— Una alerta sanitaria generó preocupación entre productores de aguacate en la entidad, luego de que 52 toneladas de producto procedente de Jalisco, Colima y Nayarit fueran destruidas en Peribán, tras detectarse la presencia de gusano barrenador.
De acuerdo con la información difundida, el cargamento habría sido rechazado previamente en Uruapan por incumplir los controles sanitarios establecidos para el traslado y comercialización de productos agrícolas.
Posteriormente, el aguacate fue sometido a un proceso de destrucción mediante incineración en una zanja, utilizando cal y fertilizantes, con el propósito de evitar posibles riesgos biológicos y prevenir una eventual propagación de la plaga.
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El hecho vuelve a colocar bajo la lupa la vigilancia fitosanitaria en las cadenas de producción y distribución del aguacate, uno de los productos agrícolas de mayor relevancia económica para Michoacán y para el país.
La detección también evidencia la importancia de reforzar los controles en los puntos de inspección y durante el traslado de productos provenientes de otras entidades, particularmente ante cualquier riesgo que pueda afectar los cultivos de la región.
Más allá de las pérdidas económicas, el caso representa un llamado de atención para fortalecer la prevención y garantizar que los productos agrícolas que llegan al mercado cumplan estrictamente con las normas sanitarias.


